martes, 11 de agosto de 2015

Gaia III

Fue una larga noche para Adrián que no podía sacar de su cabeza las imágenes de ese ser. Hubo un momento en el que abandonó su cama para volver a buscar información sobre el tema pero no encontraba nada satisfactorio. Además tenía la terrible sensación de que algo lo vigilaba desde la ventana aunque tenía la persiana bajada. Finalmente consiguió dormir y durmió hasta tarde. Eran las tres de la tarde cuando un sonido lo despertó. Era una llamada de skype de el mismo contacto que le había enviado la información del suceso del amazonas. Adrián se había dejado el ordenador encendido. Con los ojos medio cerrados aún, aceptó la videollamada. En la pantalla apareció la cara de su colega argentino, tenía los ojos verdegrises y el pelo rizado y castaño oscuro, estaba ligeramente moreno por el sol.
-Llevo toda la mañana intentando contactar contigo pero parece que no escuchas el celular.-le reprochó su colega.
-Hola Darío... Es que ha sido una larga noche después de tu último vídeo...-dijo bostezando a la vez.
-Pues espera a ver el siguiente, ahora mismo te lo estoy enviando.-dijo su colega. Se conocían desde que empezó su investigación, era el único amigo que tenía y estaba a miles de kilómetros. Con él compartía la mayoría de la información. Adrián se despejó de golpe y se le hizo un nudo en el estómago al saber que iba a volver a ver algo tan extraordinario como lo de anoche. El vídeo se descargó con rapidez gracias a la fibra óptica. El reproductor sin embargo tardó algo en cargar el vídeo y al abrirlo vio un paisaje desértico. El que estaba grabando era un tipo con una cámara GoPro en la cabeza y estaba escalando en El Colorado. Bajo sus pies el río Colorado con poca profundidad estaba muy tranquilo. De repente el escalador miró hacia el cielo y luego hacia el río y vio como el agua se estaba retirando cada vez más hasta desaparecer y luego algo extraordinario apareció en la cámara: una mujer de nuevo caminaba lentamente sobre el lecho del río y detrás de ella...El río rugía pero el agua no la adelantaba... gigantesco, indómito, rabioso. Tan solo envolvía algunas partes de su cuerpo como si de un vestido se tratara. Ella no tenía tenía los brazos relajados y caminaba con lo que parecía una sonrisa satisfecha. Su cabello largo y castaño volaba hacia todos lados y tenía una mirada feroz pero al parecer no se había percatado que estaba siendo observada. El escalador no se movió del sitio ni dijo nada, tan solo grabó y grabó hasta que de repente ese ser saltó hacia atrás y desapareció en las aguas del río que rompió el muro invisible que lo contenía y pudo correr raudo y espumoso. La grabación se paró.
-¡Cierra la boca que te entrarán moscas!-dijo Darío riéndose ya que aún estaba viéndolo por la web cam. Él obedeció con la certeza de que ponía una cara muy graciosa.
-Dios...Darío, ¿cómo conseguís vos estos videos?-dio Adrián imitando el acento argentino tan característico.
-Tengo mis fuentes.-dijo haciéndose el interesante.
-¿Qué o quien cojones es eso?-dijo Adrián aún sorprendido. Mientras lo hacía ponía el video y lo pausaba en los momentos en los que se veía mejor al ser.
-Pense que vos tendrías más alguna idea de ello pero veo que estás igual que yo.-dijo el chico argentino.
-Me ronda una respuesta pero es demasiado surrealista para ser real.-dijo Adrián.
-¿Gaia?
-Gaia.-dijo él moviendo la cabeza de arriba a abajo.
-Pero... Creí que eran cuentos de viejas y leyendas.
-Yo tampoco podía creer en ello de forma convincente pero en fin... Creo que es hora de quitarle el polvo al jet privado de mis familia.-dijo Adrián levantando una ceja.
-¿Voy a poder darte un abrazo pronto decís?
-Si, en unos días te recogeré en el aeropuerto de Buenos Aires e iremos a los Estados Unidos, ¿te parece bien o tenías otros planes?
-No me lo perdería por nada en el mundo, avisaré en el trabajo de que me escaparé unos días.-dijo Darío muy animado.
-Perfecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario